viernes, 1 de enero de 2021

2021

 

Aunque se sienta tardísimo, el 31 de diciembre llegó…pocas horas le quedan a este año 2020 que fue doble, que se sintió como dos años en uno sin vacaciones en el medio. Un año de pérdidas, de soledades impuestas, de trabajo intenso, de miedos e incertidumbres. Un año duro.

Pongamos pausa, aprovechemos este primer día de un nuevo año para apartarnos un poco del mundo, abracemos la melancolía en su sentido positivo, “descansar en uno mismo”, observemos, busquemos esa serenidad reflexiva, hagamos una pausa contemplativa…

En estos momentos es cuando la filosofía ofrece refugio, observar lo exterior y entender mejor lo interior. Recibir la angustia, los miedos, entenderlos y dejarlos ir, desde la calma que otorga la reflexión silenciosa. “En la espera es cuando el tiempo se vuelve palpable”.  Ya no nos damos el tiempo, y es fundamental tomarlo, hay que dejar de correr. Hagamos una pausa, leamos nuestras líneas, reencontrémonos, que el sol nos caliente el alma en un abrazo tibio de los que tanto nos hicieron falta. Vuelvo a mis filósofos queridos que son mi refugio.

Aunque en los hechos sea el simple pasaje de un día al otro, cambiar de año siempre libera mochilas porque la esperanza que viene con ello es mucho más ligera que la carga del año que cerramos. Solo por eso vale celebrar, celebrémonos, por un año en el que todo fluya un poco más suave y la mochila quede liviana…  

 

jueves, 2 de enero de 2020

2020 un quiebre, otro acto

2019 fue un año de mucho aprendizaje. El cierre de una década que también cierra una etapa.

Hay hitos en la vida que a veces parecen venir solos, sin que una situación particular los haya generado.Simplemente nos despertamos un día con esa suerte de epifanía que nos indica el camino que, sin saberlo, tu ser ya tenía decidido. Dejar de gastar energías en quien no las gasta en ti; alejarte de quien te hace daño y traiciona, de quien solo acude a ti por sí, de quien descarga en ti sus propias frustraciones porque sabe que estás no matter what, de quien no te escucha porque solo se escucha a sí mismo, alejarte...protegerte, quererte, abrazarte.

El cansancio se transformó en tristeza y encendió una luz. En su último acto, la muerte me mostró quiénes son los que me rodean, la lentitud del tiempo que la siguió me permitió ver con calma y reencontrarme, reconocerme. De golpe apareció la claridad, y allí me quedé un buen rato en mi mejor refugio, la observación que solo la filosofía me da, sobre el tiempo, la melancolía, la condición humana, la introspección.

Siempre hay cosas, o personas, que no podemos cambiar y que, en el fondo, sabemos que solo van a empeorar. Entonces, son datos dados de la vida, reaccionar mecánicamente resolviendo cada vez, cada problema, es la mejor manera de no permitirle que te invada ni te tire hacia la oscuridad del enojo que genera la injusticia que el rastro del tiempo a veces produce. 

En este comienzo 2020, salgo con nuevas herramientas para encarar un nuevo camino que yo me propongo, que yo decido, con un mantra de Hanna Arendt que me repito: transformar en nuevos comienzos los cambios a los que nos enfrentamos a lo largo de la vida, es la virtud más elevada del ser humano. Elevémonos y quedémonos solo donde haya luz. Mantengamos cerca a aquellos que nos abrazan, que ríen con nosotros y que no se van cuando toca llorar. Aquellos que, inclusive desde lejos, entibian tu corazón, te ven y te hacen saber lo que te quieren respondiendo con la misma intensidad tu querer. Agradezco a diario tener gente así en mi vida. Con ellos me quedo.

Tomate el tiempo de ser mejor persona...para ti.

Un día más tarde les deseo solo lo mejor, solo lo bueno y, si no es, toda la fuerza para encarar y el apoyo para seguir. Por una gran década 2020. Prost!

sábado, 14 de diciembre de 2019

Los ritos y el duelo

Hace cuatro semanas falleció mi tía. A sus 89 años, y con más de diez en otro tiempo, otra vida en un mundo interior muy suyo, podría decirse que era esperable y hasta natural. Sin embargo, el momento en el que el corazón se apaga es siempre abrumador.

Es la primera muerte familiar que tengo que ver, que decidir, que dirigir. Esa soledad me golpeó quizás más que despedirla a ella como una ola que sin aviso nos pasa por encima y por algunos días nos deja en cámara lenta, tratando solo de respirar. Vemos, escuchamos y hablamos en otro ritmo. "De la muerte lo que más espanta es que la vida siga ahí, tan serena. Mientras, nosotros la lloramos" escribió Ángeles Mastretta hace algunos años. Encontré sus palabras buscando otras en las que habla sobre los ritos que tienen algunas religiones para enfrentarla, hablarla, acompañarse mientras pasa la pena.

La tristeza y la nostalgia no tienen por qué ser necesariamente malas, yo creo, como ella, que hay que saber recibirlas, procesarlas y dejarlas ir a dónde sea que vayan....hasta que la vida las llame de vuelta.

Hacía tiempo que veía reflexiones sobre el Alzheimer en distintas versiones, fotos con largos texto, videos, mensajes con un factor común como regla de oro: ellos dejan de reconocernos, pero nosotros no. No había entendido hasta ahora por qué estos mensajes los sentía a veces moralistas y tenían algo de molesto.

Porque no es cierto. Es una enfermedad que sigue misteriosa, que tiene múltiples formas, que puede ser muy larga y dolorosa, no para el que la sufre, sino para el entorno. Uno cree que va haciendo un duelo lento, una despedida larga, mientras la persona que conocíamos se va y otra viene a remplazarla. Jung contestaba ante la pregunta sobre si su mujer, con Alzheimer desde los 68 años, aún lo reconocía, que la pregunta correcta era ¿Aún la reconozco yo? Cabe, en muchos casos, responder "No".
Yo no reconocía, muchas veces, a esa señora que apenas me miraba cuando iba a verla y parecía sonreír por educación con mirada perdida y lejana, como mi tía. Mi tía se había ido hacía tiempo y el golpe fue sentirla volver por un segundo en el mismo instante en que se apagó. En ese momento realicé que aquella señora, era ahora mi tía que había muerto. Hay, entonces, dos duelos y está bien.

Los viejos no deberían morirse, dice Mastretta, deberían esperarnos. Pero como eso no se puede, sigue, los que nos quedamos deberíamos mejorar los ritos. Los que no tenemos religión que nos guíe tenemos que evitar volver a correr como si algo se nos escapara, solo para disimular a quién acabamos de perder.

Tómense el tiempo y encuentren su rito. Éste, es el mio.

miércoles, 2 de enero de 2019

2019 en paz

Ellos no se sacan fotos. Los días festivos de fin de año parecen no ameritar más impresión que la que queda en la retina y en algún lugar dentro del cajón de esos recuerdos que visitamos poco, pero que, de alguna manera, también nos explican quiénes somos.

Su paraíso está en una imagen silenciosa, con la iluminación justa, el cielo nocturno y la brisa apenas necesaria para hacer bailar lo árboles que la rodean. Silencio.

En ese silencio entró el nuevo año en su mundo. Un silencio que no quisieron romper. Un silencio a modo de punto y aparte. Ella ya sabe lo que tiene que hacer. Tomó las riendas y se tiró al agua. Decidió hacia dónde y emprendió la marcha.  Por fin las piezas encajan y el puzzle va tomando forma. Se sienten bien. Cuánto demoren no importa, 2019 trajo un destino, un modo de viajar diferente y están en paz.

Hablar menos, observar más. Dar y recibir los abrazos que todo lo curan. Una dosis anual de intensidad, es el remedio mejor, sublime combustible.

"Coraje para decir basta, olvidar a quien se olvidó de nosotros, cerrar puertas y abrir ventanas, no conformarse, no quedarse con la culpa, atreverse, quererse, orejas y risas, locura y magia, errores para aprender, colores para los días grises, viento para dejarse llevar, chispas en la mirada, paraguas para las malas tormentas, lluvia para calarse, te echo de menos, abrazos de los que duran toda la vida, viajes y nuevos recuerdos, huracanes de emociones, que nos quieran sin que nos necesiten, una nueva canción favorita y nuevas fechas que nos hagan sonreír, besos bonitos, brindis con los labios y ganas....Las de seguir."

Que el 2019 nos suavice el camino a recorrer y sigamos abrazándonos.

sábado, 12 de mayo de 2018

Mi Madre


Mi madre fue criada en una familia aristocrática que bien entrado el siglo XX seguía viviendo de acuerdo a los códigos y la estructura del 1900. Hija única de padres mayores, entabló mayor vínculo con su niñera y las empleadas que con su madre…no recuerdo una sola historia que haya salido de la boca de mi madre que involucre a sus padres y una sonrisa nostálgica. Los relatos solo hablan de grandes ausencias. Repitió siempre, sin embargo, el cariño que le profesó su abuelo paterno el poco tiempo que lo tuvo a partir de dos fotos que tiene impregnadas no solo en su memoria y que quizás, la ayudaron a lo largo del tiempo a crear ese recuerdo.
Mi madre no nació fuerte, tuvo que serlo.
Creció con dos mundos muy distintos, uno estático en el interior y otro muy dinámico en el exterior. Entre el 40 y el 65 el mundo cambiaba, la sociedad adolecía y crecía con cambios también políticos y revolucionarios, mejores o peores…se movía. Aquella casa que no vi construir pero que me tocó desarmar y verla desaparecer para poner en su lugar dos simples edificios exigidos por el moderno Pocitos, mantuvo intocable el alma del mundo que la erigió en 1929 hasta casi cumplido el año 2000.
Cuando pudo, con aquel cortocircuito interior con el que tuvo que discutir toda su vida, hizo con todas sus fuerzas, de su propia casa el hogar que ella no tuvo. Hizo de madre y padre, pasó de la aristocracia a pensar en pedir asistencia pública porque la familiar se negaba a hacerlo en la medida que lo necesitaba, nos protegió de las violencias que había fuera de nuestra casa en los 70 y nos arrastró en cada una de las manifestaciones que trajeron el regreso a la democracia porque la libertad no tiene precio, abrazó el concepto italiano de familia que traía mi padre que, a pesar de ser una familia de dos, él y su hermana, respetó la reunión de domingo como rito sagrado y mantuvo todo lo que pudo las tradiciones cristianas cada vez que correspondía. La vida la golpeó enviándole una hija con deficiencias mentales con la que hizo lo mejor que pudo, con las herramientas que la vida le había dado y que la ciencia limitada de la época le indicaba.
Mi madre abraza, abraza mucho y fuerte, dejando parte de su corazón en cada uno de sus abrazos. Puso alma y cuerpo, le gritó a la vida con fuerza, se armó como pudo y salió, fue la que tomó siempre, al final del día, las grandes decisiones. Le tocó pelear con distintas violencias protegiéndonos siempre con un instinto casi animal.

La vi cuidar a sus padres en sus últimos años con el amor que nunca le dieron y lloró el vacío que la naturaleza le dejaba poniéndola primera en la fila de su concreción. Vi el alivio que representó desarmar una estructura de la que no podía sacar más valor que la historia que guardaba en sus bibliotecas, sus muebles y sus cuadros.
A pesar de esto, mi madre nunca les quitó a sus padres la oportunidad de tener nietas y nos dio a nosotras la oportunidad de crecer con abuelos que nos dieron un cariño y una memoria muy distinta a la suya.

No nació fuerte, tuvo que serlo.

Fue tres madres distintas, las reconozco a las tres, puedo llegar a entender a cada una y saber que probablemente yo tuve a la mejor de ellas.

No nació fuerte, tiene que serlo, ya no quiere. Y está bien. 

En su tercer acto, tiene otras luchas. Ya corrió, ya se ocupó, ya decidió. Ahora quiere que la acompañen, que se ocupen de ella, que la abracen...y está bien.

viernes, 20 de abril de 2018

Puro corazón

Él solo quiere que lo dejen tranquilo. Quiere encontrarse, sin ayuda...ver que puede solo.
Necesita confiar en sí mismo. No quiere más consultas, no quiere más ayuda. Solo quiere amigos con los que jugar, solo quiere que lo quieran. Necesita que lo quieran.

Es un niño que no va a recordar la vida de sus padres juntos, que necesita desesperadamente un referente masculino, que necesita estabilidad. Él no lo sabe, ella reorganiza su vida en función suya, pone mucha energía, lo intenta con todas sus fuerzas.

El sistema educativo se asusta cuando un niño se sale de la norma. No saben qué hacer con él. Entonces el sistema de salud se ocupa. Pero este niño pasó todas las pruebas. Solo es ansioso, es inquieto, creativo, sensible, es puro corazón con una capacidad enorme. Pero le hicieron creer que no podía.

Ella buscó refugio en otros valores, en otro aura....en una energía que aunque no sea la propia, está abierta a compartirla. Se la ofrece, él lo intenta.

Ahí van caminando juntos un nuevo plan, llenos de esperanza que es todo lo que un niño debe tener...y todo lo que una madre nunca debe perder, un verde color esperanza.


lunes, 1 de enero de 2018

Bienvenido 2018

Ya está.

Mis pies decidieron hace quince días ya que 2017 se terminó, no caminaron más, literalmente dijeron "hasta acá ". Entonces decidí quedarme con la metáfora, y en vez de despedir un año recibir al otro con una nueva pisada, caminando distinto, porque así se siente, finalmente.

Es un cierre muy positivo si nosotros decidimos que así sea. Nos dejamos envolver por la certeza de que todo va a estar muy bien...iniciamos nuevos caminos con una fe que aparece como un soplo de aire fresco, con un  nuevo plan de ruta.

No puedo desearles nada mejor para este año,  además de que sigamos juntos, que sigamos bien.

lunes, 8 de mayo de 2017

Querida amiga

Era un domingo de otoño, cielo azul y sol perfectos en pleno febrero. Desde su ventana veía el verde que la rodeaba y la luz que, sólo en ese momento percibió, tanto extrañaba. Había tenido semanas intensas de lluvia y cielo gris en un verano atípico, triste y pesado. Recordó de repente que le debía una respuesta al mensaje que su amiga le había enviado ya no se acordaba cuándo. Así que comenzó a escribir:

Querida amiga:

Sé que tengo un mail tuyo, ya de este año, aún sin responder...no lo encuentro, soy un desorden e intento refugiarme en la lectura...revisando encontré un pequeño libro que releí en tan solo dos noches, Seda, que tú me regalaste en 2003 antes de volver de Lisboa...Qué lindo libro, qué linda historia. Había olvidado lo espectacular que es irte a dormir con lo último leído en la mente y viajar en sueños en nuestra propia versión de la historia que leemos...no tiene precio.

No tengo muchas buenas noticias para darte, hemos tenido un fin de año terrible y el nuevo comenzó difícil pero con un poco más de luz...al menos eso quiero creer y me aferro a mirar solo la parte del vaso llena.

Querida amiga, sé que tengo un mail tuyo en el que decías que no había mucho cambio por allí...no lo encuentro, pero espero que la cercanía de la primavera esté iluminando tus días y dándole más calor a tu alma. Te quiero y te extraño.

Mientras escribía se dio cuenta de cuánto extrañaba realmente sus conversaciones, ésas que no están contaminadas con la rutina, ésas que se saben únicas porque el tiempo es limitado cuando la distancia a recorrer es tan grande, ésas que recuperan lazos, memorias...cariños.

La tecnología ha acortado distancias sin duda, pero también ha vaciado de contenido los mensajes, un emoticón de wapp no puede nunca sustituir la carta, ni siquiera el mail al que se le dedica tiempo y pienso a la persona a la que va dirigido.

No es la única a la que le debía su tiempo frente a una hoja en blanco lo que, como un rayo de sol tibio en un día gris, calentó su corazón, agradeciendo a la vida tener el privilegio de contar con ellas.

Querida amiga, aunque los abrazos no lleguen con la frecuencia ideal, nos tenemos mutuamente en nuestros corazones. Debes saber que esa sola idea es nuestro privilegio.

jueves, 13 de abril de 2017

Bienvenida al club IV

El divorcio (segunda parte)

Hay clubes dentro de los clubes…es lo que descubrimos luego de un tiempo e identificar a la gente real no es fácil. El encasillar a las personas y pre juzgarlas no es de nuestro tiempo, si bien existió siempre, ahora es más ruidoso…las redes morales facilitan ese camino. Demoramos en entenderlo, pero el verbo es fundamental para desenredarte de esa telaraña y seguir adelante.

Todos nos equivocamos y por eso está bueno buscar a quienes consideramos y explicarles nuestra versión de la historia, decirles que nos lastimaron, sin querer, pero que sus personas valen más para nosotros que eso. Después dependerán de sí.

Esta otra cara del divorcio, más externa, de a ratos reaviva la tristeza. La desilusión solo resta y a veces demoramos en darnos cuenta. Cuando creías que ya estabas cruzando la meta, llega un comentario tergiversado, una mentira, una mala actitud en un mal momento y basta para revivir aquel golpe de soledad todo de nuevo, paso a paso.  Porque hay clubes dentro de los clubes y en esta etapa, por tus hijos, el club “padres de colegio” adquiere una dimensión que sorprende. El instinto primitivo de proteger a tus críos te lleva a prestarle atención a algo que, en realidad, no importa.

Quien no se preocupa por escuchar la otra versión de las cosas (seamos claros, todo prisma tiene más de una cara), es porque no le interesa. En todos los grupos humanos hay gente que prefiere pasar el tiempo adivinando y juzgando a otros sobre conjeturas que les cierran en sus cabecitas y tranquilizan sus vacíos, porque las reasegura en sus propias existencias.  Ladran Sancho…y lo que digan solo habla de sí mismas.

No hay que perder el norte: que tus niños sigan siendo niños, que no ocupen lugares que no les corresponden, las miserias de los adultos deben quedar entre los adultos, y si alguno no cumple con esta premisa hay que hablarlo con ellos (con los niños, claro), siempre hablarlo.

Eso, que ladren Sancho…

sábado, 31 de diciembre de 2016

2017

...y así, sin querer queriendo estamos en la segunda mitad de la década...no hace mucho miraba el 2020 como algo muy muy lejano y ya casi estamos.

El 2016 ha sido un año de aprendizajes, grandes, definitivos, algunos lapidarios, otros iluminados. Mein lieber Nietzsche la humanidad sigue siendo estúpida y básica...no ha avanzado un ápice en el sustantivo...la religión sigue envenenando neuronas y alimentando odios...toda la apuesta en este siglo solo te reafirma en la crítica del tuyo...el hombre del 2000 iba a entender...lamentablemente, este hombre, entiende cada vez menos.

Leider sagen...aber ecce homo...absurdamente miope, dolorosamente egoísta, irritablemente simple. Mientras, vamos quedando en círculos cada vez más reducidos, somos cada vez menos los que hablamos el mismo idioma.

El observar en silencio y reaccionar en la discreción es la consigna. El 2017 es, una vez más, una nueva oportunidad para ser más humanos...aunque pocos entiendan lo que hay detrás de tal adjetivo...

Que sea una gran año en cada uno de sus mundos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Me robaron

Nos han robado lo más importante que tenemos como raza…y no nos damos cuenta.

La vida era mejor cuando la única forma de saber del otro era levantando un tubo para escuchar su voz o tocando a su puerta para verle. Más llevadera y con sentido...consistencia.

Soy mujer de otro tiempo, de diálogos profundos, de escucha atenta, de valorar los tiempos, de cuidar. Me siento totalmente desencajada en estas sociedades que corren y no se detienen a mirar la puesta del sol, que mira y comenta más lo que te rodea, en vez de valorar lo que te hace ser, que no razona al tomar decisiones en función de lo humano, de prioridades básicas, siempre presta a la crítica sin mirarse al espejo…no la entiendo, no me gusta.

Nos robaron la humanidad, me robaron los abrazos, me robaron el tiempo que encontraba en la gente, en su interés por desanudar tristezas, por mostrarme la mitad del vaso lleno cuando solo podía ver la mitad vacía, me robaron los desayunos compartidos de risas y puestas al día, me robaron el tiempo…no lo entiendo, no me gusta.

Me siento rodeada de mucha miseria…poco corazón, poca humildad, poca empatía y no sé cómo salir, habrá en algún sitio otros mundos en lo que pueda sentirme mejor...pero no sé dónde están. Me han robado, no sé cómo empezar de nuevo, estoy perdida en un gran y silencioso vacío. No lo entiendo, no me gusta.


No me cuestiono el camino que decidí tomar, sólo vino a mostrarme que éste no es mi lugar.

domingo, 14 de agosto de 2016

Que no se enfríe el corazón


El día a día nos hace olvidar alguna cosas básicas y necesarias, instintos primitivos que anulamos con el celular, la tele, las necesidades de nuestros hijos, el trabajo… Una es el abrazo, ese momento en el que se dice tanto sin palabras, que se da y recibe al mismo tiempo, que reconforta y mima el alma. Las caricias y los besos quedan de lado sustituidos por actos mecánicos a los que los corre un tiempo ficticio, sin ternura. El don de la palabra se menosprecia y se dice más con lo que no se verbaliza…dejando a la libre interpretación del estado de ánimo del destinatario, su significado. En un tiempo en el que tantas cosas parecen evidentes, en el que los te quiero se ahorran porque son obvios y los emoticones sustituyen emociones que solo deberían tener sentido dichas con la mirada puesta en tus ojos, hay que cuidar que no se nos enfríe el corazón.

Una muy querida amiga/madre/abuela me lo repite con alguna insistencia: no permitas que se enfríe tu corazón. Creí entender desde el primer día lo que quería decir…ahora le encuentro otro significado, no menos triste, al verlo en otras personas y me urge sacarlo de mi sistema, como una especie de exorcismo que proteja al mío de cualquier contagio. 
Cada vez más gente se siente sola rodeada de gente, no encuentra espacios (porque no se los da, no se los permite), o no sabe qué hacer consigo misma si de repente está en genuina soledad. Y la soledad no es para todo el mundo. Es necesario, y hasta sano, saber disfrutar de estar consigo, sin embargo, no deja de sorprenderme la soledad acompañada de tanta gente…y cuando soledad se instala, después de un tiempo, en tu corazón, lo enfría...perdemos ese vínculo entre lo interno y lo externo de nosotros mismos y es un camino muy difícil de desandar.
Voy a preferir siempre la honestidad, la verdadera amistad, el amor en su sentido mayor, más puro y asexuado, si es más genuino que un acto disfrazado de ternura que solo suple una necesidad, porque ése es un primer escalón al que no me quiero habituar. Nadie debería. Los besos y los abrazos no pueden tener horarios y este siglo está empecinado en ponérselo a todo, está en nosotros permitírselo...o no.  
  

sábado, 21 de mayo de 2016

Hasta siempre Miguel

La madrugada del viernes 20 escuché mi teléfono sonar con varios mensajes....entre sueños, recuerdo haber pensado ¿qué habrá pasado? pero los brazos de Morfeo me retenían aún demasiado como para responderme. Amanecí rato después y efectivamente tenía varios mensajes que me anunciaban, desde otros horarios, desde otras tierras, las suyas, que Miguel de la Quadra Salcedo había muerto...Para todos lo que fuimos parte de su sueño, representa el hilo conductor que nos mantiene unidos 27 años después, somos los hijos de su idea, de su visión de mundo, de su visión de lo que el mundo debería ser, de lo que podía ser: una mancomunión de culturas y nacionalidades aprendiendo a respetarse desde el conocimiento de lo que realmente importa, quiénes somos como personas.

Moldeó así muchos destinos, es responsable de gran parte de lo que somos hoy y resulta difícil dejarlo ir. Era nuestro capitán, mi capitán, un Señor con todas las letras. Su huella está en mi corazón desde hace 27 años, más de la mitad de mi vida y ahí seguirá. Gracias a él puse por primera vez mis pies en Europa y me abrió la puerta de un país que siento propio desde entonces. Portugal ha sido y es mi otro lugar en este mundo y si no fuera por Miguel pocas hubieran sido las chances de que diera con él. Le debo mucho y le agradezco todo, lo guardo en mi corazón con el fuerte abrazo que no llegué a darle.

Hasta siempre Miguel, cosechaste lo que sembraste: admiración, respeto y más amor del que cualquier persona puede recibir, de ambos lados del océano.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Llega 2016

Y como siempre, para que llegue un año nuevo, se tiene que ir el viejo...
2015 ha sido una año bizarro, lo menos.
También ha sido un año de superación y en eso me voy a concentrar.

Me he reencontrado con mi genuino yo, primero, y con muchos queridos amigos de allende los mares, después. Me he reencontratado con mi querida Europa, mis idiomas, mis estudios, mi segunda casa, Lisboa, aunque fuera por un ratito. Todo y a todos los he mirado con nuevos ojos, los he sentido con una nueva piel porque para eso debí superar al menos dos grandes temores. En ese camino me demostré que soy capaz....Las sonrisas superarán a las lágrimas.

Este año cierra, que 2016 los encuentre en paz y con la mirada puesta hacia adelante.
Sigamos avanzando.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Bienvenida al club III

El divorcio


Es un momento. Un antes y un después cuando te cae la ficha que te dice que todo terminó, como una iluminación oscura. La crisis podría haber empezado dos meses atrás, seis o años antes, eso varía, pero lo que es igual es ese segundo en el que te das cuenta que algo se rompió y no se puede recuperar. Llorar es inevitable, vivir el fracaso también....después recuperás un poco el aliento y enfrentás la decisión.

Pocas cosas deben ser tan duras y doler tanto, hablarle a los niños, tener un discurso unido, mostrase de acuerdo....que haya paz. Desde que la decisión está tomada y la separación se hace efectiva es como vivir en una olla a presión...un infierno que aumenta su temperatura a riesgo de explotar de la peor manera. Ha de ser por eso que al principio la descompresión renueva energías y te da una pausa...

No, no sabés qué vas a hacer pero tanto espacio de repente te permite imaginar múltiples escenarios. Mientras estás en ese limbo viene soledad, así, sin  avisar, de golpe, toda ella, toda junta, tan densa que te obliga en encoger tus hombros sintiendo el vacío absoluto del abrazo que no vendrá...y te soprende, tanto te sorprende que no entendés por qué. Pero es que no hay con quien compartir tu cotidianeidad, ya no hay cómplices... La gente que te rodeaba está distraída, buscás cafés, excusas para escuchar algún ¿estás bien? Y poder responder...no, la verdad que no, aunque sean pocos, muy pocos los que en realidad quieran escucharlo.

Porque no se trata de encontrar soluciones siempre, a veces sólo se necesita un oido, un abrazo y un te quiero, nada más para sentirse mejor. Esa compañía empática que espera contigo a que la tormenta pase, acariciándote la cabeza de tanto en tanto.

El equilibrio demora, pero llega. Los niños irán a su ritmo que no es el tuyo y habrá que sacar fuerzas de esas que toda madre tiene en lo más profundo de su ser, como última reserva y acompañarlos....porque ellos no van a saber que quizás estés en tu peor momento y, de hecho, mejor que no lo sepan.

También vas a recuperar mucho de tu genuino yo, a reconocerte de nuevo en muchas cosas, a quererte más, a respetarte...a hacer por ti y para ti. Cuando esas sensaciones asomen estarás llegando al final del túnel, quedará camino pero la luz estará a la vista. Aún espero que las sonrisas superen las lágrimas pero sé que falta poco...el equilibrio demora pero llega.

Lo peligroso es acostumbrarse, estar solo, al final del día y después de un tiempo no es para todo el mundo. Sentir que te va pasando la vida o que solo transitamos por ella, no está bueno. La vida sin consistencia no tiene sentido, hay que abrazar, hay que besar, hay que hablar y para eso siempre necesitás a alguien más, a tus amigos, a quien sea, no dejes de buscarlos, no dejes de decirlo, no dejemos que el tiempo nos gane...
Aunque ésa, probablemente sea otra historia.

lunes, 29 de diciembre de 2014

¡Bienvenido 2015!

El 2014 concluye con una tromba de agua, que solo pasa cada 50 años, que inundó mi casa, en definitiva una manera consecuente del guionista de Dios de terminar un año para el olvido, por lo que decidí no despedirlo, en su lugar, le doy la bienvenida esperanzada al 2015.

Lo mejor que me ha pasado este año que termina es haber cumplido 40 ¡ja! Una década a la que le tengo una fe bárbara, como saben. No es el número, más la carga que tiene en nuestra sociedad y eso hace, inevitablemente, que implique un click. Está en uno que sea positivo o no. Yo decidí que el trabajo duro y la pelea contra la vida terminó, se cierran etapas, se recolecta, comenzó el disfrute. Lo que nos toque será más aprendizaje y mi dirección será siempre hacia adelante.

Tengo claro lo que quiero y cómo lo quiero. La experiencia (con la ayuda del analista) nos aclara la mente interior, luego de postergarnos por n razones y personas en la década más exigente de nuestras vidas, nos invade una gota de egoísmo que nos obliga a escucharnos y respondernos, lo mejor: sin culpa.

Comienzo el 2015 rodeada del afecto de mis orinocos queridos, a los que la tecnología me permite llevarlos conmigo siempre, leerlos, hablarles, reír y llorar 24hs/7 como si nos hubiéramos dejado de ver ayer...y pasaron 25 años.

Recupero la fuerza, busco la energía y reconstruyo. Mis hijos crecen y yo con ellos. Una vez más, no espero nada de este año, buscaré yo los abrazos, la alegría y la paz. Que el agua se haya llevado todo lo malo y comiencen el 2015 (número antipático si los hay, pero démosle la oportunidad) con todo lo bueno, desde el fondo de mi corazón.  

jueves, 20 de marzo de 2014

MUJERES

La existencia del día de la mujer es un debate establecido. Naciones Unidas dice que se celebra cada 8 de marzo por los grupos femeninos de todo el mundo. Sin embargo, hay grupos femeninos que no celebran que exista un día específico de la mujer…que mujer es una todos los días, que tener un día es reconocer una debilidad ex ante, que refuerza el machismo…en fin, es tan feminista celebrarlo como no hacerlo y lo cierto es que la gran mayoría lo acepta y así creo yo que debe ser.

Porque el día de la mujer celebra, como cada cumpleaños, el serlo; celebra un siglo, ya casi, de logros en términos de igualdad y reconocimiento; de independencia y decisión; de valoración y espacio. El día de la mujer ha permitido muchos otros debates y otras luchas que aún persisten y que en muchos casos, estamos lejos de lograr. Ha permitido que pase de ser testigo a ser constructora de su propia historia. Da lugar a la insistencia, a nuevos planteos, al debate, a acercarnos para intercambiar opiniones y esto de por sí ya es bueno.

Porque su historia puede ser trágica y grande, porque es un ser complejo que en la guía de su vida no separa lo racional de lo emocional, porque es multitarea, por su natural fortaleza e instinto de supervivencia, por su delicadeza y firmeza, dejó de ser deidad y musa para ser terrenal, real y protagonista.

Las mujeres tenemos un código.

Podés ser esa mujer ejecutiva, que resuelve y siempre va para adelante o la que se queda, se desorienta y no logra ordenarse. Podés ser la madre por naturaleza, la que si pudiera tendría un bebe cada año en brazos o la que lucha entre la maternidad y su libertad; la que quiere tener éxito en su trabajo y hace de su trabajo su casa o la que de su casa hace su trabajo. Podés ser la independiente, la que no depende de nadie y nada la asusta o la que sola no sabría dar un paso. Podés ser todas ellas…o podríamos encontrar tantos tipos de mujeres cuantas mujeres hay. Sin embargo, todas compartimos un mismo idioma, que es solo nuestro, que esconde complicidad, que reconoce el dolor, que identifica el esfuerzo, que con el tiempo deja de juzgar, que aprende, crece y resuelve sin manual. Todas, en algún momento, hablamos ese idioma y ahí no importa quién es, sino que es otra mujer y solo por eso, la entendés.

Este 8 de marzo celebrá, por vos y para vos, por tus hijos y tus amigos, porque podés hablar y simplemente ser.

martes, 31 de diciembre de 2013

Se va el 2013...por fin.

Los finales siempre traen sentimientos encontrados, aunque el final de este año parecería ser más una bendición que otra cosa. Ha sido un año difícil...Es cierto, de una manera u otra parece que todos lo son.

Es que este año, como la canción del Sabalero, termina con la muerte rondando...que de manera macabra se llevó de golpe a tres personas queridas. La vida te prepara para enterrar a un padre, pero no a un par y mucho menos a una niña de la edad de tu hijo. Todo en un fin de semana violento.

Como en todas estas cosas, cuesta que caiga la ficha, y cuando lo hace te viene todo junto. Sin embargo, es muy difícil dejar de pensar en esa familia destrozada por ese segundo en el que alguien decidió que necesitábamos un ángel más...No hay palabras, no hay abrazos, no hay gesto posible que les acerque consuelo alguno, una certeza que solo da desazón a quienes quisiéramos ofrecerlos. Es muy difícil dejar de pensar en esos padres que serán, de aquí en más, sobrevivientes. Imagino que ni siquiera querrán saber de esta generación que fue su par los 9 años que vivió con ellos...y lo entiendo, lo entiendo además desde la conciencia de que ésta, la peor pesadilla de cualquier padre, para ellos, recién empieza...

Así, el 2013 para mí termina negro, pesado, lúgubre y denso, pero me da la chance de un punto final, y solo por eso, agradezco. No tengo metas ni objetivos para el 2014, solo la esperanza de que el guionista de Dios me deje en paz, que tanto esfuerzo y energía puestos en distintos proyectos truncados den señales de resultados posibles y entonces, mis 40 no me sorprendan como un balde de agua fría la mañana del 6 de noviembre...

Es 31 de diciembre, estoy con mis dos hijos y puedo abrazarlos... Al final del día, no necesito nada más.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Saludo a mis 30: un año de despedida.

Este mes comienzo mi último año en la terintena. Creo que es digno de festejo tanto como la llegada de los 40, el año que viene.

Las sensaciones se mezclan, entre abandonar lo que quedaba de joven y entrar en la adultez definitiva porque convengamos que mientras estás en los 30 el mundo te sigue en ese estado intermedio. Ahora ya con 40 cagaste, entrás en el club de las veteranas y ¿sabés qué? No importa.

Lo que me resulta interesante es que es un nuevo click que algunos se lo toman más a la tremenda que otros.

Si lo pensamos bien, los treinta tienen tanto de bueno como de malo, así que podríamos ponerle un poco más de fe a este final, mejor onda y mejores expectativas a lo que se viene.

Por ejemplo, ayer un coche paró al lado mío, yo acaba de estacionar y el muchacho que lo manejaba me pidió que bajara el vidrio. Cuando lo hago me sorprende con un discurso al mejor estilo película romántica hollywoodense: te vi y di la vuelta porque pensé "tengo que conocer a esta mujer, ¡qué guapa!"...

A ver, sábado yendo a buscar a mi hijo a la escuela a las 10 de la mañana. Había tenido dormida y por supuesto yo me había levantado no hacía más de 40 minutos, me había puesto el jogging, una colita y listo ¡ja! El último momento en que podía suponer que alguien me podía decir algo así era ese, sin duda. Tanto es así que mi primera reacción fue responderle: ¿me estás jodiendo? Lo que obtuve por respuesta fue un rotundo "no", que era divorciado hacía 9 meses, arquitecto y que, por favor, teníamos que tomar un café.

Amablemente lo rechacé, dado que no estoy en ese tren, no sin antes agradecerle por haberme alegrado el día. Sin decir más, se fue.

Más allá de la anécdota lo bueno es que la vida te sorprende, no importa la edad que tengas, hay cuestiones que son de actitud, de cómo nos paramos frente a ella. Los treinta son una década difícil y todo lo que tiene de trabajo duro lo tiene de felicidad y descubrimientos en nuevos mundos que nos hablan con miradas, sonrisas, comentarios inocentes...esos niños para quienes somos la guía y el sostén, su mundo.

Saludo a mis 30 porque aprendí lo que no está en los libros, porque observé, me conocí y la calma sabia que acompaña el pasaje de los años me ayuda hoy a tomar mejores decisiones. Me despido con gusto de una década de mucho trabajo gracias al cual recibiré a los 40 en paz conmigo misma, sin que las canas y las arrugas pretendan otra cosa que señalar el camino recorrido ¡salud!

viernes, 7 de junio de 2013

Una joven viejita

Hoy estuve en una mesa en la que se planteó un intercambio de opiniones con respecto a si sería o no correcto impedirle a un alumno ingresar a la facultad con ojotas. Esto es simbólico, claro, el problema que está detrás es qué pasa si hoy permitimos las ojotas, mañana el short y pasado viene una muchacha de pareo y bikini porque piensa ir a la playa después...

Me sorprendí porque, a pesar de ser la segunda más joven en una mesa de 10 personas, fui la más conservadora en su opinión al respecto...y sigo sorprendida.

Yo creo que hay cuestiones que no tienen que ver con discriminación o no, acá se trata de respeto a la institucionalidad que la universidad, en este caso, representa. De la misma manera que no me gusta tener un Presidente que se viste como un pobre mendigo y no usa corbata, creo que hay que tener cierto decoro para ingresar a un aula.

Lamento que se estén perdiendo algunos protocolos, que se les reste importancia a ciertos valores que significan algo, el respeto importa. Así como no se les dice en su debido momento a los estudiantes que escribir correctamente es importante y luego en la universidad nos queremos matar porque no distinguen entre "esta" y "está", "ultimo" y "último", que "haber" lleva siempre h y los signos de exclamación e interrogación se abren y cierran y lo hacen, además, una única vez.

Un rato antes me hablaron de la medianía en la que se está cayendo, la falta de calidad en el debate, de cómo hay una mentalidad medioclasista que tira hacia abajo que permea todos los ámbitos...y es que es así que también la generamos...

A mí me sigue sorprendiendo que un estudiante venga a hablarme con el vaquero en medio de sus nalgas y 10cm de calzoncillo a la vista...si ahora, además, van a venir chancleteando de short y ojotas, con el mate abajo del brazo me cuestiono qué estoy haciendo.

Y sí, me sentí una vieja conservadora, una joven viejita conservadora....y me sorprendo.